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En una ciudad que funciona a base de decisiones impecables y una eficiencia cuantificable, Adrian empieza a dudar.


Solo son segundos, pero en un sistema basado en un ritmo perfecto, los segundos se convierten en datos.


A medida que los gráficos sustituyen al juicio y la comparación se convierte en una ley tácita, descubre una cruda verdad: el sistema no castiga los errores, sino que reemplaza la desalineación.


Lo que comienza como una pausa se convierte lentamente en una pregunta sobre la identidad, la elección y si un ser humano puede existir dentro de una estructura que solo valora la función.

Estado cero

14,99 US$Precio
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